



Raíces que hilan historias
Este es el nuevo rincón del atelier... y sin duda, mi favorito.
Un espacio lleno de memoria, inspiración y homenaje.
Aquí descansa la antigua máquina de coser de la marca ALFA, símbolo de una época en la que las manos trabajaban con paciencia, amor y sabiduría. Cada puntada era una declaración de arte y de vida.
Mi abuela ha dedicado su vida a la costura y las labores transformando hilos en piezas únicas llenas de alma. De ella aprendí que hay magia en el acto de crear con las manos.
Y junto a ella, mi abuelo, que dedicó gran parte de su vida a coser zapatos, con la misma entrega artesanal, cuidando cada puntada como si fuera un secreto. Él me enseñó que incluso el oficio más silencioso deja una huella profunda cuando se hace con pasión.
Este rincón es un tributo a ellos, a las manos que me enseñaron que el verdadero lujo está en lo hecho a mano, con tiempo, con dedicación... y con amor.










